Aproximadamente
hace unos 140 años, un 14 de febrero ocurrió un suceso que cambio la historia
de Bolivia conocida como “la invasión chilena”, donde tales tropas llegaron asaltar
el territorio de Antofagasta, apoderándose de todos los minerales que contaban con
ese lugar. No fue una batalla justa, robaron lo que era nuestro de manera sutil
y descarada al mismo tiempo. Es doloroso ver como tu país va perdiendo
batallas, pero no significa que sea el fin.
Desde
el momento que perdimos Antofagasta y al mismo tiempo la salida al mar, Bolivia
ha hecho hasta lo imposible para poder recuperar su mar y tener una salida soberana.
Tal vez es difícil de creer que en algún momento podremos recuperar nuestro
mar, pero la fé es aquello que nos mantiene vivo, tener fé en algo que no puedes ver o saber si
va suceder y yo aseguro firmemente que mi país, es un lugar de fé.
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