Cada año trato de hacer algo diferente por estas fechas
de Carnaval, por ejemplo, viajar. Mi familia está repartida por todo el país,
así que trato de variar de destino cada vez que se presenta un feriado en el
calendario. Esta vez, escogí Cochabamba, ya había pasado un año desde que no
visitaba esta tan linda ciudad. La verdad, es que en los cinco días que estuve
ahí, la pasé hermoso.
Llegué el viernes en la noche, después de que mi vuelo se
retrasara una hora. Siendo sincera, no fue el mejor vuelo de mi vida. Fue
incómodo y al lado mío estaban dos niños que se encontraban viajando solos y no
se calmaron hasta que aterrizamos. Mi familia me recibió con mucha alegría y
cariño, al verlos, el malestar de antes ya no significaba nada. Me llevaron a
comer y estuvimos hablando y poniéndonos al día con mis primos hasta las tres
de la mañana.
El sábado, domingo y lunes paseamos por la ciudad, fuimos
a comer a un lugar diferente cada día y en la noche de esos tres días,
decidimos ir a “Non Stop The Madness” para divertirnos aún más. El martes (mi
último día allá) me llevaron a Tarata, una localidad a cuarenta minutos de la
ciudad, donde mi tío tiene una casa. Pasamos una linda tarde entre todos mis
familiares, hasta que llegó la hora de ir a dejarme en el aeropuerto. Todos en
caravana fueron a despedirme y a desearme un lindo viaje. En resumen, pasé un Carnaval tranquilo, divertido y en familia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario