“Destinos Cruzados” es
el título del primer libro publicado por Adriana Suárez, una muchacha de 18
años que actualmente está en el primer semestre de Psicología. Se compartió con
ella en la clase de Redacción y Estilo, donde se pudo indagar más sobre su
obra, detalles de su vida y también sobre la posición que sostiene sobre
ciertos temas políticos y morales.
Empezó haciendo una
introducción sobre ella y luego, sobre la temática del libro; comentó que unió
varias experiencias personales con las de amigas cercanas y así fue como dio
forma a la historia. Según dijo, todo empieza cuando el papá de la protagonista le envía una solicitud de amistad
vía Facebook y esto repercute de una manera negativa en ella, pues no habían
tenido contacto alguno antes de dicha solicitud.
Comentó que entre las
experiencias personales que más la motivó a escribir el libro estaba separación
que tuvo con su ex mejor amiga; dijo que ese suceso fue de gran impacto en su vida.
En ese momento aprovechó para hacer una referencia a la leyenda del “Hilo rojo”
que cuenta que las personas destinadas a estar juntas están unidas por un hilo
rojo invisible; ella dijo que no solo se refiere a una pareja, sino también a
amigos o familiares.
En el transcurso de la
actividad, Adriana respondió a las preguntas realizadas por los estudiantes; en
una de las respuestas que dio, ella dijo que cree que todo pasa por algo, que
cree que el destino y Dios son lo mismo y que existe una relación entre esas
dos palabras, porque ambas empiezan con “D”. Desde ese momento empezaron a
existir contradicciones en sus respuestas y argumentos, pues en otra pregunta
ella respondió “hay cosas que no pasan por algo”, contradiciéndose a ella misma.
Adriana, desde el comienzo aseguró que “Destinos Cruzados” fue una
autopublicación fácil de realizar, pues lo único que había que hacer era ir a
la Cámara del Libro para registrar los derechos de autor, también dijo que
decidió no recurrir a una editorial porque estas se quedan con el 40% de la
autoría y eso no lo encontraba justo. Pero, cuando alguien le preguntó sobre si
quisiera ayuda para la publicación de más ejemplares o para futuros libros,
dijo que le encantaría, se contradijo nuevamente.
La entrevista prosiguió
con preguntas que ponían incómoda a la autora, lo cual creó un ambiente más interactivo
para los estudiantes, pues empezaron a realizar preguntas más interesantes;
estas tuvieron temáticas sobre el aborto y la política. Ella trató de evadirlas
y no daba respuestas concretas, lo cual relejó que no tenía sus ideas claras.
Pero, cuando la autora se retiró del aula, la clase procedió a comentar sobre
la actividad. Habiendo recalcado los aspectos buenos y malos de ella, se llegó
a la conclusión de que Adriana todavía es muy joven y le falta mucho por
aprender, se espera que esta actividad sea de beneficio para ella y sus obras
futuras.
Biba wyllirex!!!
ResponderEliminar