Un día antes del inicio de la Feria Internacional
del Libro de Santa Cruz, se decidió hacer una segunda visita a la
infraestructura de la Fexpocruz, lugar donde se lleva a cabo dicha feria. El
ingreso fue sencillo, el guardia de seguridad autorizó la entrada y se empezó a
realizar la comparación con el día anterior. Se tuvo la intención de
entrevistar a la encargada del pabellón infantil, sin embargo, ésta se
encontraba muy atareada y estresada por el trabajo acumulado. Fue notorio que
no estaban preparados, afuera del pabellón estaba una mujer pintando unas
sillas, dentro del lugar todavía estaban terminando la decoración y era
evidente que lo que más necesitaban era tiempo, pues habían espacios que no
estaban ni siquiera empezados. La encargada se disculpó y pidió que se busque
otro momento más oportuno para entrevistarla.
Mujer pintando sillas afuera del pabellón infantil
Organización de stands del pabellón infantil
Letrero al revés en espacio del pabellón infantil
En la visita a los otros pabellones, la situación no
fue muy diferente al infantil, pues varios stands estaban todavía vacíos, en
otros, había gente que por su expresión, no estaban contentos por el resultado
de la organización; se tuvo la intención de entrevistarlos, pero no tenían tiempo
de sobra para hacerlo.
Stand sencillo y vacío de la Unión Europea
Stand vacío
Stand de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, vacío y con sus iniciales en otro orden
El pabellón Bolivia estaba dividido en dos partes:
la primera estaba conformado por editoriales y librerías y la segunda por los
autores independientes, universidades y hasta tiendas de juegos de mesa. Ahí se
tuvo el agrado de entrevistar a la Hermana Micaela, directora general de la
editorial “Bienaventuranzas”, quien desde la primera pregunta se comportó de
una manera muy gentil, respondió a todo y dejó muy claro que lo que hace, lo
hace para el beneficio de los demás. Comentó que Bienaventuranzas lleva
participando de la FIL por 6 años, que el costo del stand varía según los metros
cuadrados que lo componen y que la temática que escogieron para este año fue “Un
viaje imaginario”. La preparación de este stand se notaba que era la más
completa y preparada, pues cuenta con diferentes espacios didácticos dedicados
a los niños. Por ejemplo, dijo que implementaron computadoras en su stand,
donde los visitantes podrán disfrutar de su aplicación y los beneficios de la
misma. También comentó que son la primera editorial que tienen textos digitales
y que otra actividad que tienen planificada implementar en la FIL, es un juego
de realidad virtual para niños.
La Hermana
Micaela comentó que es italiana, que vive en Bolivia hace treinta años y que
desde el momento que llegó a Bolivia se dedicó a la educación. Actualmente
tiene una red de colegios llamada “Josefina Bálsamo” y que desde el 2012 trabaja
con la editorial Bienaventuranzas. Ella, mediante el contenido de los libros y
material didáctico, intenta dar una calidad educativa de alto nivel, porque
ella afirma que la educación es el pilar fundamental de una sociedad y del
desarrollo de un país. La Hermana complementó que su enfoque no son solamente
los niños, sino también los profesores; procuran darle las capacitaciones
necesarias mediante “El rincón del maestro”, un lugar en su plataforma web,
donde los maestros pueden ir y capacitarse con la ayuda de la editorial. Fue
evidente la vocación que tiene la Hermana Micaela para la educación, pues la
manera en cómo se expresaba, su preocupación por la formación de los niños y la
labor que cumple, lo demostró.
“Vale la pena, vale la vida, servirle a Dios y
servirle a causas que son fundamentales. Vale la pena realmente.” Con esa frase, la Hermana Micaela se despidió y siguió acomodando las últimas cosas del stand.
Organización del stand de la editorial Bienaventuranzas
Hermana Micaela posando con parte de la decoración del stand








No hay comentarios:
Publicar un comentario